Estoy en un momento transitorio que va a permitirme cumplir un capricho.
Un paso relajado y reflexivo que me sirve además, para desahogar las muñecas y dejar bailar libres los dedos.
Un momento intenso que he querido romantizar, como ha quedado marcado en las piezas, de tonos pastel. Porque así es todo más suave, como cuando endulzamos un zumo ácido de naranjas fuera de temporada.
Me he quitado las ganas (grandes, grandes) de hacer piñas. Y me ha gustado! Rápidas y vistosas.
Tenía muchas ganas también de hacer estas piezas. Cómodas, para abrigar momentos tranquilos.
Tres modelos en tamaño
in crescendo, capita, chal y super chal!!
El cambio y novedad es que comienzo en breve a cortar y confeccionar :)